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Los escritos de 2 Samuel
¿Qué piensas cuando escuchas las palabras: “Un hombre conforme al corazón de Dios”? Estas son las palabras que se usaron en 1 Samuel para describir al rey David. Es fácil pensar en alguien completamente intachable y sin pecado, o quizá en una persona con la mejor reputación que siempre toma las decisiones correctas. Tal vez piensas en alguien que tiene todo en orden y una familia perfecta. Al leer 2 Samuel, pronto te darás cuenta de que ser un hombre conforme al corazón de Dios no significa que David nunca cometiera errores. De hecho, verás que es todo lo contrario. Pero aunque David no siempre tomó las mejores decisiones, su corazón nunca se apartó de Dios. Ser un hombre conforme al corazón de Dios significaba buscar a Dios aun en los tiempos más oscuros, tener un arrepentimiento genuino y ser completamente abierto delante de Él.
El libro de 2 Samuel comienza justo donde terminó 1 Samuel. Después de la muerte de Saúl, David es ungido como rey, y una de las primeras cosas que hace es traer el arca del Señor de vuelta a Jerusalén. Esta historia está escrita para darte una visión del corazón de David por Dios. ¿Alguna vez has estado en un servicio de iglesia y has sentido ganas de levantar las manos en adoración? ¿Alguna vez has querido danzar delante de Dios? Quizá has querido saltar y gritar. ¿Alguna vez has querido hacerlo, pero te has puesto nervioso por lo que otros pudieran pensar? Tal vez has visto a otros expresarse de esa manera y no has entendido por qué lo hacen. David vivió esto. Cuando trajo el arca de regreso a Jerusalén, danzó con valentía delante de Dios en público. Cuando la esposa de David lo vio, pensó que era un necio y lo reprendió por humillarse delante de todos. Pero David tenía otra perspectiva sobre su danza. Le dijo a su esposa que estaba danzando delante de Dios, no delante de la gente. Es una demostración liberadora y nos muestra un ejemplo de adoración pura y humildad delante de Dios. A partir de este acto de adoración, vemos muchos puntos altos en la vida de David, incluyendo que Dios hace un pacto duradero con David, señalando el nacimiento del único y verdadero Rey que ha de venir: Jesús. A este pacto se le llama el pacto davídico.
2 Samuel nos muestra muchas de las victorias de David, pero también nos muestra su pecado y dónde falló. Dios no oculta las malas decisiones de uno de los héroes de la fe. Dios es honesto al mostrar los pecados de David y las consecuencias que su pecado tuvo sobre su familia. Cuando David cometió adulterio con Betsabé e hizo asesinar a su esposo, algo cambió en su reinado. Aunque David mostró un arrepentimiento de corazón y Dios lo perdonó de inmediato, su pecado aun tuvo consecuencias muy serias. La vida familiar de David se volvió muy dañada y triste. Hubo muchas dificultades en la familia de David a causa de su pecado. Quizá la peor dificultad fue que David experimentó la forma más profunda de traición y dolor cuando Absalón, su propio hijo, buscó destronarlo.
La historia termina cuando David está al final de su vida, un anciano. El reino de David aún permanece, tal como el Señor lo había prometido, pero se ha vuelto más pequeño y más débil. A pesar de todas sus luchas, David seguía teniendo un corazón que buscaba a Dios. La característica que definía a David era su búsqueda de Dios, no solo en los tiempos fáciles, sino también en los tiempos difíciles. David no permitió que sus circunstancias externas dictaran su adoración y devoción a Dios. Este es el mensaje de 2 Samuel al contarnos la historia del rey David, un hombre conforme al corazón de Dios.