Atrás
Los escritos de 2 Reyes
Israel se está muriendo. Como un reino dividido, está corrupto. Está lejos de Dios. Está siendo engañado. Dios los persigue por medio de profetas. Cuando leas 2 Reyes, te sorprenderá cuán obstinado es Israel en su desobediencia a Dios. Verás la continua arrogancia de los gobernantes de Israel. Pero también verás que las profecías y los milagros continúan. Uno de los profetas clave en 2 Reyes es Eliseo. Dios lo usa de maneras milagrosas. Pero los milagros y las señales no son suficientes para llevar a Israel al arrepentimiento. Israel va por un camino de destrucción, pero Dios todavía los está llamando a arrepentirse. Cuando ya es demasiado tarde, 2 Reyes cuenta cómo Dios usa a Asiria y a Babilonia como instrumentos de juicio. Ambos son naciones mucho más poderosas que vendrán y destruirán a Israel. Israel tuvo la oportunidad de arrepentirse. Dios les dio advertencias. La historia de 2 Reyes es la historia de los resultados de un pueblo que no se arrepiente. Pero también es la historia de cómo Dios nunca se rindió con su pueblo.
En el centro del libro están las historias de profetas. Ellos hablan verdad a los reyes. Hablan a naciones. Hacen milagros. Anuncian juicios. Ayudan a la gente. Es una historia asombrosa de cómo Dios está presente y obrando por medio de personas aun en un tiempo en que nadie parece estar interesado en seguir a Dios. Los profetas de este libro son ejemplos para nosotros hoy. Estamos llamados a hablar de parte de Dios. Estamos llamados a sostener la verdad de Dios. Estamos llamados a ayudar a otros. Estamos llamados a hacer milagros y a operar en el poder de Dios. Pero no se nos promete que la gente escuchará y obedecerá. Estamos llamados a hacer lo correcto, no lo fácil.
2 Reyes muestra la gloria de Dios, pero también muestra la seriedad del pecado y los resultados del pecado sin arrepentimiento. Cuando nos negamos a escuchar, aun cuando Dios sigue extendiendo su mano, finalmente llegamos a un punto de juicio y destrucción. Esto fue cierto para Israel en el Antiguo Testamento, y también es cierto para las personas hoy. La diferencia es que Jesús ha cargado con nuestro juicio. Pero cuando nos negamos a arrepentirnos y persistimos en el pecado, seguimos experimentando destrucción, aun si somos salvos. El pecado siempre destruye. Dios siempre nos llama a arrepentirnos porque nos ama, no porque quiera castigarnos.
Al leer 2 Reyes, léelo con estos temas en mente: el poder de Dios, la perseverancia de Dios, el rol de los profetas y los resultados devastadores del pecado. Pero también léelo sabiendo que todo esto apunta a Jesús. Los reyes de Israel fallan. Los profetas señalan a un Rey que vendrá y que no fallará. La nación falla, pero el plan de Dios no falla. El plan de Dios continúa y culmina en Jesús, el verdadero Rey.
2 Reyes termina con Judá en el exilio. El templo es destruido. Jerusalén es destruida. El pueblo se dispersa. Parece el fin. Pero no es el fin. Dios restaurará. Dios los traerá de regreso. Dios cumplirá su promesa. Este es el mensaje de 2 Reyes: aun en el juicio, Dios es fiel.