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Los escritos de Hebreos
La Biblia se compone de dos partes: el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento. Cada testamento se relaciona con una etapa en la que Dios estaba obrando para traer salvación a la humanidad. El Antiguo Testamento relata la obra de Dios por medio de la nación de Israel. El Nuevo Testamento relata la obra de Dios por medio de su Hijo, la persona de Cristo y su iglesia. Pero los dos testamentos no están separados entre sí.
¿Cómo se conectan? ¿Cuál es el vínculo entre el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento? Para ver el vínculo, primero debemos entender algo sobre el Antiguo Testamento. Los israelitas vivían bajo un antiguo pacto con Dios. Este antiguo pacto incluía sacrificios de animales y un tabernáculo donde el pueblo podía adorar. También incluía la ley y el sacerdocio, que mediaban la relación entre Dios y el pueblo. Cuando el Nuevo Testamento comienza, vemos que Jesús aparece en la escena. Esto causa que muchas personas se pregunten: ¿qué sucedió con el antiguo pacto? ¿Dónde encaja Jesús? ¿Es un nuevo mensaje que reemplaza el antiguo, o es el cumplimiento de lo que Dios venía haciendo desde el principio?
Dios sabía que la Biblia necesitaba un libro que conectara ambos testamentos, mostrando que ese vínculo es Jesucristo. El libro de Hebreos es una carta enviada a cristianos judíos que estaban luchando. No sabemos con certeza quién escribió la carta, pero el autor quiere que los creyentes sepan que Jesús es el Sumo Sacerdote que da a todos acceso a Dios. El autor también quiere desafiar a los cristianos a permanecer fieles a Jesús, aun cuando enfrenten todo tipo de desafíos y dificultades.
El autor de Hebreos comienza la carta proclamando que Jesucristo es superior a los profetas y a los ángeles. Luego, el autor enseña que Jesús es superior a Moisés, quien fue el gran libertador de Israel. Después de eso, enseña que Jesús es superior a Aarón, el sumo sacerdote, porque Jesús es el Sumo Sacerdote perfecto. Como el Sumo Sacerdote perfecto, Jesús media un nuevo pacto para el pueblo de Dios. Este nuevo pacto es superior al antiguo pacto y cumple lo que el antiguo pacto solo podía señalar.
El autor usa imágenes del Antiguo Testamento para mostrar al lector lo que Jesús ha logrado por su muerte y resurrección. Habla del tabernáculo, de los sacrificios y del Lugar Santísimo, donde solo el sumo sacerdote podía entrar una vez al año. Jesús, en contraste, entró una vez para siempre y abrió el acceso a Dios. Hebreos enseña que el cristiano ya no depende de sacrificios repetidos ni de mediadores humanos para acercarse a Dios. En Cristo, el creyente tiene una salvación completa y un acceso permanente a la presencia de Dios.
Hebreos también incluye advertencias fuertes. El autor sabe que algunos cristianos estaban tentados a retroceder, a abandonar la fe por presión o persecución. Por eso, llama a la perseverancia y a la fe. Hebreos enseña que Jesús es mejor que todo lo que vino antes, y que aferrarse a él es la única respuesta sensata. Con Cristo como Sumo Sacerdote y mediador del nuevo pacto, el pueblo de Dios puede vivir con confianza, esperanza y fidelidad.