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Los escritos de 2 Pedro
Pedro era pastor, y como pastor era un pastor para su rebaño, la iglesia. Como haría cualquier buen pastor, Pedro no solo alimentaba a su rebaño, sino que también quería guiarlo en la dirección correcta y protegerlo del peligro. En su primera carta, Pedro se tomó el tiempo para animar a la iglesia mientras era perseguida por su fe. Pedro quería ayudarlos con los ataques que enfrentaban fuera de la iglesia. En esta segunda carta, Pedro dirige su atención hacia el interior de la iglesia. Sabía que las situaciones amenazantes venían tanto de dentro como de fuera de la iglesia. Fuera de la iglesia, los creyentes eran perseguidos. Dentro de la iglesia, los creyentes eran alimentados con mentiras por falsos maestros que podían alejarlos de la verdad de Cristo.
Antes de descubrir las mentiras que los falsos maestros estaban difundiendo en la iglesia, Pedro primero le recuerda a la iglesia la verdad de Cristo y cómo se ve una vida que honra a Dios. Pedro podría haber comenzado su carta enumerando todas las falsas doctrinas en la iglesia, pero no lo hizo. Se aseguró de comenzar con la verdad acerca de Cristo antes de exponer las mentiras. Quería que la iglesia conociera al Dios a quien servía y quiénes eran ellos por causa de Él. Pedro quería que los lectores de su carta conocieran plenamente la verdad y también vivieran plenamente en la verdad, en su carácter y en sus acciones. Imagina a Pedro escribiendo esta carta, recordando sus primeros días como discípulo. Conocía la verdad, pero le tomó tiempo vivirla. Puede escribir esta carta desde su propia experiencia.
Después de enseñar la verdad de Cristo, Pedro cambia su enfoque a tratar con los falsos maestros en la iglesia. Pedro enseña a la iglesia que Dios es la fuente de su Palabra y que Dios reveló estas cosas a los profetas por medio del Espíritu Santo. Pedro sabía que en esta iglesia había hombres que afirmaban ser profetas, pero el Espíritu Santo no les dio esas revelaciones. Eran falsos profetas y falsos maestros. Estas profecías no edificaban a la iglesia, sino que amenazaban con destruirla al negar la verdad de todo lo que Jesucristo había hecho. Pedro advirtió a la iglesia que muchos serían llevados por el camino equivocado a causa de estos falsos maestros.
Por eso Pedro cierra su carta recordándoles a sus lectores que mantengan sus ojos en Cristo y en su regreso. Han pasado más de 2000 años desde que Cristo vino a la tierra. Durante estos 2000 años, comenzando con iglesias como la que Pedro está escribiendo, han existido falsas enseñanzas. Pedro tuvo que recordarle a su iglesia la verdad, incluida la verdad del regreso de Cristo. Pedro tuvo momentos de confusión cuando empezó a seguir a Cristo. Pedro fue impaciente con Cristo y con su tiempo. Entiende a esta iglesia. Pedro les recuerda que Dios no es lento; en realidad está siendo paciente. ¡Es su deseo que todos tengan la oportunidad de escuchar la verdad! Una vez más, Pedro dirige a sus lectores a vivir con la eternidad en mente. Esta carta recuerda a los cristianos que el fin de este tiempo en la tierra se acerca y Cristo regresará, así que vive una vida que invierta con la eternidad en mente.